jueves, 11 de julio de 2013

Pero, es Disney






La formación profesional de economista es una experiencia muy similar a la que viviría un preadolescente que ha sido expuesto a demasiadas y consecutivas películas de Disney. Un muchacho que después de pararse del sofá para vivir las mieles de un romance idealizado descubre, irremediablemente, el fracaso y entonces, infiere que todas las mujeres son unas prostitutas.

Sin embargo, la conclusión está errada. Las mujeres no son putas. Él es un güevón.





martes, 23 de octubre de 2012

Todas las armas contra Comcel.







Se está cocinando en el Senado de la República una ley que daría poder al Estado para dividir en dos empresas diferentes a Comcel. ¿Es esta iniciativa positiva o se estarán pasando de la raya los legisladores?

De llegarse a aprobar en el Congreso este proyecto presentado por Juan Mario Laserna y Jorge Enrique Robledo, la Superintendencia de Industria y Comercio quedaría facultada para imponer drásticas medidas a cualquier empresa que tenga más del 30% de los ingresos en los mercados de telecomunicaciones móviles. O en otras palabras, a Comcel que es el único proveedor que cumple con esta característica en la actualidad: los ingresos de Comcel son aproximadamente el 62% de los totales del mercado de voz móvil.

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lunes, 22 de octubre de 2012

A lame law for the disabled?







Assume that you have been asked, as a manager of a company, to hire a new employee between two applicants for the post. Suppose also that these two people have a very similar level of education and work experience and that the only significant difference is that in the event of having to fire one of them, you must have, in addition to a good cause, the approval of the Ministry of Labour. Which of the two people would you hire?

Article 137 of the Anti Procedures Decree that sought to eliminate the requirement for approval by the Ministry of Labour to fire an employee with any type of disability was declared unconstitutional by the Constitutional Court of Colombia a few weeks ago, arguing, among many reasons, that it harmed the right of the disabled to “enhanced” job security.

This is one of many cases where public policy decisions may produce the results that are intended to avoid.

Hiring is a process characterized by risky decisions of uninformed employers. A manager, as the one assumed at the beginning, just might get an idea of the worker that she is hiring from the information contained in her resume: their qualifications, experience and perhaps some reference from a previous employer. But it is impossible to guarantee that a resume full of merits is not hiding a lazy or incompetent employee to perform the activities that she is expected to do.

That is why flexibility in hiring is so important. When it is easy to hire and fire workers, it is less costly for the company that a unsuited person gets a job, and additionally, employers may be more motivated to hire employee profiles that are usually not as preferred as young employees or seniors. Contract flexibility promotes job creation, contrary to popular belief.

However, these are not just insights of economists. Studies on the impact on the employment of similar laws in the United States and United Kingdom seeking protection for employees with disabilities found that these laws could have not improved levels employment of this population or even could have been over employment.

Given the evidence, are the laws that "protect" the employment of disabled workers really meet their goal or are against it? What other kind of policies might be more beneficial to encourage the employment of people with disabilities? I invite you to leave your opinions in the comments section.


martes, 16 de octubre de 2012

¿Una ley coja para los discapacitados?







Suponga que se le ha encargado, como gerente de una empresa, la contratación de un nuevo empleado entre dos aspirantes al cargo. Suponga también que estas dos personas cuentan con un nivel de experiencia laboral y educación muy similar y que la única diferencia significativa es que ante la eventualidad de tener que despedir a uno de ellos, usted deberá contar, además de una justa causa, con el visto bueno del Ministerio de Trabajo. ¿A cuál de los dos contrataría?

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lunes, 13 de agosto de 2012

Parte del plan.






Nobody panics when things go "according to plan." Even if the plan is horrifying! If, tomorrow, I tell the press that, like, a gang banger will get shot, or a truckload of soldiers will be blown up, nobody panics, because it's all "part of the plan." But when I say that one little old mayor will die, well then everyone loses their minds!

The Joker 
The Dark Knight (2008)

jueves, 28 de junio de 2012

Antes que una reforma a la justicia se necesita una reforma política.







Suponga que en su actual empleo a usted se le entrega poder absoluto para delimitar las condiciones bajo las cuales ofrece su trabajo. Imagínese que puede fijarse un sueldo, un horario y unos motivos específicos bajo los cuales lo pueden echar o puede ser juzgada la calidad de sus productos. Ahora, observe las características de la reforma a la justicia que tanto controvierten los medios…

Si los congresistas son capaces de proponer una legislación picarona es porque pueden. Porque no existen los mecanismos políticos para que los congresistas sean castigados por ser sinvergüenzas.

Volvamos a los supuestos iniciales. Si a usted todos sus colegas lo señalan de abusivo y descarado ¿va a renunciar teniendo en las manos el puesto de sus sueños? Obvio que no. Los congresistas colombianos tampoco tienen por qué hacerlo.

En Estados Unidos y otros países, especialmente europeos, cuando un congresista cae en desgracia por escándalos corruptos o relacionados con su vida personal, es muy común que renuncie. Pero, no lo hace porque los gringos sean más decentes que los colombianos, sino porque existen mecanismos para que estos legisladores sucios tengan garantizada la muerte política por vía de las urnas.

Allá no renuncian porque sean más honestos. Sencillamente, saben con certeza que no serán reelegidos en el futuro; que sus iniciativas serán bloqueadas por sus colegas y que los periodistas no les darán un respiro hasta verlos por fuera del cargo.

¿Cómo motivar este comportamiento entre nuestros congresistas? Buscando una reforma política que garantice la representatividad.

La representatividad consiste en que los candidatos al Congreso no puedan pescar votos en cualquier lugar del país (Senado) o región (para la Cámara) sino que tengan un nicho de electores bien definido. Mi propuesta siempre ha sido departamental para senadores y localidades dentro de los departamentos con un determinado número de habitantes para la elección de  representantes a la Cámara.

Cuando los candidatos están concentrados en explotar para su beneficio los votos de un limitado número de electores, tienden a cuidar mejor su comportamiento. Es valioso conservar su reputación porque saben que cada cuatro años se juegan su futuro político en las urnas.

Además, con circunscripciones más pequeñas, se promueve la competencia entre candidatos y el debate: los candidatos saben que aunque los votantes no estén muy pendientes de su vida pública y actividad legislativa, sus potenciales rivales les sacarán todos los trapos sucios en las campañas políticas. Esta competencia promueve la información entre votantes y, en últimas, estimula la elección de mejores representantes.

Nunca saldrá una buena reforma a la justicia del Congreso si, previamente, no se cuenta con una reforma política que modere las ambiciones de los legisladores y su comportamiento abusivo.


Foto tomada de todanoticia.com 


viernes, 22 de junio de 2012

No más cuerda para Uribe.






Pocas nostalgias son tan difíciles de superar como la producida por la separación del poder. En su última columna del New York Times sobre el comportamiento twittero del presidente Uribe, Héctor Abad hablaba de la práctica en la Antigua Grecia de someter a los gobernantes salientes al ostracismo, alternativa que ningún político colombiano ha elegido por voluntad propia hasta ahora.

Los gobernantes sin poder siempre quieren mantenerse actuales y vigentes. Algunos montan fundaciones, se dedican a difundir sus ideas en seminarios o pretenden no morir en el olvido perpetuándose como columnistas de importantes medios impresos.

Sin embargo, pocos han tenido éxito conservándose activos por largo tiempo en la opinión pública. No es el caso de Álvaro Uribe.

Desde antes de dejar la Casa de Nariño, se sabía que Uribe iba a ser el ex presidente más fastidioso en la historia de Colombia, pero existían dudas de qué herramientas iba a utilizar para no terminar, en palabras de Héctor Abad, como un mueble viejo más en la sala de los políticos sin mando.

La estrategia de Uribe es la misma que ha usado durante toda su vida política: picarle la lengua a toda la sociedad colombiana con gran habilidad. El ex presidente es un genio del mercadeo y, en particular, de las comunicaciones a través de Internet.

Twitter es el medio soñado por lo que alguna vez el uribismo concibió como Estado de Opinión, que no se trata, como ellos afirman, de una forma evolucionada del Estado de Derecho, sino más bien de una dictadura de la propaganda.

Me explico: este Estado de Opinión no es una condición social en la cual todo el mundo, independientemente de sus ideas o condición social puede decir y compartir lo que quiera sino donde ciertas ideas muy planas, que son transmitidas de manera eficiente, le llegan a todo el mundo. En otras palabras, en el Estado de Opinión lo clave no es que cualquiera puede generar contenidos de información, sino que ciertas ideas específicas tengan la capacidad de llegarle a cualquier persona y que estas personas se sientan motivadas a divulgarlas.

¿Cuáles ideas o contenidos? Cualesquiera: “Gatorade es lo mejor para quitar la sed”, fotos de gatos, videos de famosos cayéndose, o decir que “el gobierno de turno es hipócrita o fiscalmente irresponsable”.

No importa si se comparten los fines de los contenidos que circulan, uno es parte de la dictadura de la propaganda en la medida que divulga con otros la opinión propia de respaldo o de desprecio sobre las ideas que circulan. Y nada es más eficiente en esta tarea de difusión que Twitter.

Lo importante para mantener una idea vigente y actual no es el número de personas que apoyan las ideas que circulan, sino cuántos y con qué velocidad las difunden. 

Sin embargo, para ser exitoso en la dictadura de la propaganda, se necesita ser una figura visible de la sociedad o de la red: una marca famosa; celebridad; académico prestigioso; figura de opinión o político. Los twitts de personas corrientes no tienen el mismo éxito en la divulgación, a pesar de la calidad o interés de sus contenidos que el que podría tener si fuera escrito por un famoso.

De esta forma, cada vez que un anti-uribista publica en su Twitter, Facebook, blog, etc. comentarios o discusiones sobre los videos o indirectas del ex presidente, solo contribuye en que su figura se mantenga presente en la opinión. Cuando los medios ven el volumen de comunicación que existe sobre estos temas lo convierten, naturalmente, en noticia y por esto, cada dos días, aparece de nuevo el aburrido titular “Otra vez arremete Uribe” en los principales periódicos y noticieros de radio y televisión.

Quienes siguen en esta persistente ciber-indignación contra el uribismo son juguetes útiles de la dictadura de la propaganda que tiene como fin que Uribe siga siendo un jugador relevante en la política colombiana.

Sobre estos nuevos medios de comunicación la sociedad debe entender que no se tratan de medios de debate. En el Twitter uribista (así como en el uribismo de la calle) nunca hay posibilidad para la contra argumentación o la réplica porque toda su posición política está construida sobre la base de que la negación de los axiomas uribistas constituye una posición antipatriótica que es sujeta al rechazo y al señalamiento. En el uribismo no hay ideas, solo principios irrefutables.

Entonces, ¿qué sentido tiene indignarse? ¿Para qué seguir hablando de un tema que ni siquiera es interesante? Hay miles de formas de hacer oposición, incluso por Internet, sin caer en la trampa de mantener a Uribe vigente.

La invitación de este blog es a dejar de alimentar al troll más exitoso en la historia colombiana. A no ser parte de esta forma infantil de subirle el ego a un vanidoso gobernante que jamás volverá al poder en Colombia.

Por el bien de sus estados de ánimo los invito a bloquear y reportar como spam a @AlvaroUribeVel. A no comentar nada de lo que dice o piensa, a no volver a leer una noticia en los periódicos virtuales sobre sus arrebatos personales de cólera contra el presidente Santos. Por mi parte, es la última vez que se hará mención alguna a Uribe en este blog.

En términos mockusianos, los invito a pellizcarse una pierna cada vez que estén tentados a hablar de Uribe por Internet. Si se oponen radicalmente a cualquier forma de masoquismo, abran, entonces, una ventana y griten alguna vulgaridad que les baje la calentura.

A los más religiosos, les recomiendo recordar la historia de Lot en el Antiguo Testamento: caminar hacia delante con decisión sin mirar atrás el espectáculo de la ira de Yahvé sobre Sodoma y Gomorra. No vale la pena seguir siendo una tonta estatua de sal más para el uribismo.